M. I.
Alrededor de medio centenar de vecinos del barrio de Pumarín, acompañados de sus respectivos perros, se concentraron ayer en un céntrico parque de la calle Gaspar García Laviana -esquina con la calle de Álava- con el objetivo de protestar por una reciente prohibición que, según explicaban, les impide llevar sus animales domésticos al parque municipal, con el perjuicio que les supone para el alivio y esparcimiento de los canes.
Los afectados por la nueva medida, que ya han recogido más de 200 firmas a favor de la causa, denunciaban ayer instantes antes de llevar a cabo su protesta que hasta hace poco tiempo una señal indicaba expresamente que el parque era zona apta para perros. Pero dicha señal, afirman, ahora «ha desaparecido».
Los vecinos, que ya han enviado una carta al Ayuntamiento de Gijón, culpan de este suceso a varios residentes del barrio, que rechazan explícitamente la presencia de estos animales en la zona y por los que algunos de los denunciantes se sienten acosados.