M. SUÁREZ
La ocupación del centro de talasoterapia de Poniente se ha incrementado un 40 por ciento en lo que va de verano. El equipamiento, inaugurado en octubre del año pasado como un gran polo de atracción turística, supera así la prueba de fuego de su primera campaña estival con unos resultados que los responsables del centro consideran «muy óptimos».
El porcentaje que la dirección del balneario atribuye al turismo de verano implica unas 250 entradas más al día. «Estamos hablando de personas que compran pases para momentos puntuales, no de los abonados que vienen asiduamente», precisa el director del centro, Juan Carlos Menéndez. Esos pases permiten utilizar las instalaciones durante dos horas y media y cuestan 9 euros, si sólo se accede al área lúdico-deportiva, o 19 euros, en caso de que también se quiera utilizar la zona de aguas marinas y tratamientos.
«Éste es nuestro primer verano y, como nos pilla en plena crisis económica y los hoteles se quejan de que la ocupación es menor, tampoco teníamos grandes expectativas. Pero la campaña está siendo muy buena», asegura Menéndez. «Mucho mejor de lo que esperábamos, desde luego», apostilla el máximo responsable del equipamiento.
Al margen de los pases, «hubo gente de fuera que, como iba a estar uno o dos meses aquí, optó por hacerse socio, pagando matrícula y mensualidad. Les compensaba porque igual venían todos los días. Al marcharse, se borraban y punto», explica. Desde que entró el verano, el 21 de junio, se acogieron a esta fórmula unas 400 personas, que «en la mayoría de los casos, además de disfrutar de las instalaciones, aprovechaban para bajar a la playa -existe un acceso directo- y luego volvían al centro a cambiarse y recoger sus cosas.
El nuevo equipamiento de Poniente ofrece unos 10.000 metros cuadrados de servicios lúdicos y balnearios en una lámina de tierra que hubo que ganar al mar. Para hacerlo realidad fueron necesarios dos años de obras y una inversión de 24 millones de euros, que prácticamente duplicó el presupuesto previsto inicialmente. El proyecto, en el que Paz Fernández Felgueroso llevaba poniendo empeño desde que alcanzó la Alcaldía de Gijón en 1999, está promovido por Gaia Gestión y Calidad, Contratas Iglesias, Jesús Martínez Construcciones y Derivados de Cemento El Caleyo.
Esta sociedad tiene la concesión para explotar el centro de talasoterapia durante los próximos 29 años. Concesión que proviene de la Autoridad Portuaria, propietaria del terreno sobre el que se levanta la instalación, en la que también participa económicamente la Sociedad Regional de Promoción. Aunque no se hicieron grandes campañas de publicidad hasta que el engranaje estuvo bien engrasado, los números «van saliendo». Según la dirección del centro, que tiene una cartera de 8.500 abonados, «vino mucha gente de Cantabria, León y Madrid. La gente del Circo del Sol también se dio unos masajes, y los actores del rodaje de "Campamento Flipy". Todo suma».