VÍCTOR LÓPEZ
Pintor, expone en la sala Van Dyck
Leticia PRADO
El éxito es la carta de presentación de Víctor López, un joven psicólogo ganado para la causa del arte. Este madrileño de 35 años lleva poco más de diez en el mundo de la pintura y desde sus inicios su obra no ha dejado indiferente a los expertos. Reconocimientos en certámenes nacionales e internacionales avalan el talento de un artista que comenzó dibujando cómics. La sala de arte Van Dyck le ha reconocido como artista emergente y expone -en una muestra colectiva- alguna de sus obras hasta el 13 de septiembre.
-Es licenciado en Psicología. ¿Qué lo llevó a dejarlo todo por la pintura?
-Me licencié en Psicología porque me interesaba, pero he sido un aficionado de la pintura desde pequeño. Terminé la carrera y me di cuenta de que lo que realmente me iba a dar de comer era el arte.
-Defina su modelo de pintura.
-Mis pinturas son muy ilustrativas, pero no son fáciles de describir. Constituyen lo que se llama realismo mágico, es decir, están formadas por personajes en escenarios surrealistas. Busco la fantasía y la imaginación para que sea el espectador el que realice el trabajo de averiguar qué es la obra.
-¿Su obra preferida?
-Te enamoras de muchas de tus obras, pero no te puedes permitir el lujo de quedártelas. Son muchos años pintando. Todos los cuadros tiene su historia particular, como una vida propia, y algunos están hechos en momentos especiales; pero sabes que en algún momento te tienes que desprender de ellos.
-¿En qué se inspira?
-Cualquier cosa es susceptible de poner sobre el lienzo: una imagen que te llama la atención por su potencia, un trauma... Hay que estar despierto para que no se escapen las ideas. Puedo decir que trabajo con los ojos cerrados porque la obra surge en cualquier momento. Es más, estoy de vacaciones y sigo trabajando, tengo que tener la antena puesta para que las ideas no se me escapen de los dedos.
-En 1997 ganó su primer premio en un certamen sobre cómics. ¿Qué significó para usted?
-Mucha ilusión. Los concursos y los premios son otra vía de promoción, además de las exposiciones en las salas y galerías de arte.
-Empezó dibujando cómics. ¿Influyó este hecho en su obra posterior?
-Siempre influye, sobre todo, de manera ilustrativa. Mis dibujos son como contar en una sola viñeta toda una historia.
-¿Sus referencias?
-Me encanta la pintura flamenca, los artistas holandeses como «El Bosco». Me gusta la manera en que tratan las luces. Son increíbles, pero sin llegar al realismo. En cuanto a pintores favoritos, Picasso y Van Gogh. Incluso me atrevo a nombrar a Dalí, con el que comparto el punto de fantasía.
-¿Cuál cree que es la razón de su éxito?
-La fantasía de las imágenes y la gran cantidad de colorido. En el caso de Gijón he conectado muy bien con el público; se me ha dado muy bien y le ha encantado mi obra.
-La exposición de la sala Van Dick recibe el nombre «Jóvenes valores del arte contemporáneo». ¿Qué es para usted lo contemporáneo?
-Se supone que es lo más actual sin entrar en la categoría de digital. Es como el cajón de sastre donde todo vale. Son movimientos que surgen dentro de cada uno de los artistas y plasman lo que sienten de formas muy diversas.