ÚLTIMA HORA
El Parlamento griego aprueba el plan de recortes pactado con la troika
Lne.es » Gijón
 Noticia anterior   Noticia siguiente 

«Gijón, Oviedo y Avilés deben reunir un ciclo continuo de ópera»

«Los quince minutos de ovación del sábado dan mucho ánimo para seguir»

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Mariano Rivas, director musical de «Madama Butterfly», señala el horizonte.
Mariano Rivas, director musical de «Madama Butterfly», señala el horizonte. dani r. g.

MARIANO RIVAS Director musical de «Madama Butterfly»

Leticia PRADO
Un enamorado del arte, de la ópera y de su trabajo. Esa podría ser la definición más fiel de Mariano Rivas, el director musical de «Madama Butterfly», la obra de Puccini que el sábado llenó de vítores el patio de butacas del teatro de la Laboral. Quince minutos de ovación continuada prueban el éxito que el «bel canto» ha cosechado entre un público deseoso de más espectáculos de este tipo. Este profesional de la música defiende un esfuerzo conjunto en toda la región para poder responder a los deseos de ópera del público asturiano.

-¿Dirigir una opera es otro mundo?

-Es difícil ser director de ópera; e intentar describirlo aún más (se ríe). Mi trabajo consiste en aunar diferentes sonidos y las voces de los coros y los solistas mediante criterios estéticos y musicales. Al mismo tiempo, los directores tratamos de ser fieles a las obras que se van a representar. Somos creadores intérpretes, es decir, tocamos o dirigimos algo que ya está escrito y a lo que hay que ser fiel. Copiar es muy fácil, lo difícil es crear a partir de los cantantes y los músicos de los que dispones y sabiendo ser fiel a la partitura. Son muchas cosas a la vez pero a mí realmente me gusta lo que hago en mi trabajo.

-Los estudios musicales en España ¿a qué nivel se encuentran?

-Realmente no sé cómo son aquí las escuelas de música porque yo me fui a Viena a estudiar. Lo que sí sé es que lo importante de una carrera musical en cualquier país es trabajar día a día. El mundo de la música es muy difícil, exige mucho sacrificio, humildad y temple para enfrentarse a una fuerte competencia y a un alto nivel de calidad. Yo no tengo tiempo ni para ver la tele pero reconozco que me encanta la dirección de orquesta.

-¿Cuál es el nivel de los intérpretes españoles?

-En España contamos con muy buena cantera vocal. No es cierto que no se cante como antes. Lo que pasa es que hay que apoyar a los jóvenes talentos de nuestro país. Necesitan más oportunidades para que puedan dedicarse por completo a lo que les gusta. El arte vuelve a las personas tolerantes y les lleva a conocer cosas que antes desconocían.

-¿Ha perdido tirón la música clásica entre el público? ¿Es necesario reavivar el interés entre los jóvenes?

-Creo que la causa de que la música clásica y la ópera no cuenten con demasiados seguidores es el desconocimiento. Es cierto que algunas óperas necesitan cierto interés previo, pero para la mayoría de las obras lo importante es la predisposición para acercarse a ellas. Es el caso de Verdi y de la misma «Madama Butterfly». Por ejemplo, las sintonías de muchos anuncios han sido tomadas de temas de las óperas y llaman la atención de todos sin que se den cuenta de dónde proceden en realidad. Deberíamos aprovechar circunstancias como éstas y animar a la gente, hacer las óperas de cara al público.

-En cuanto a «Madama Butterfly», las entradas se agotaron un mes antes de la función, ¿demuestra esto que Gijón tiene ganas de ópera?

-Sí, la gente de Gijón pide ópera y me alegro mucho de que lo haga. Existe una demanda fuerte y realmente deseo que el año que viene podamos ir a por un segundo título, no sólo para el público gijonés sino para toda Asturias. Hay que conseguir eludir disputas de a ver quién invierte más dinero en espectáculos y aceptar que entre Gijón, Oviedo y Avilés la oferta cultural puede ser muy amplia y enriquecedora. Las actuaciones en las tres ciudades deben ser complementarias y constituir un ciclo continuo de ópera. Todas apuestan por la oferta de calidad y deben aprovecharlo.

-¿Cómo ha sido trabajar con el Coro Sinfónico de Gijón?

-Ha sido una experiencia inigualable tanto para ellos como para el resto de los artistas. Si mi tarea es difícil porque consiste en fusionar todas las voces y los instrumentos de la mejor manera posible, la disciplina y musicalidad de todos estos intérpretes me han facilitado en cierta manera el trabajo. La gente sólo ve el resultado final pero no lo que hay detrás. Primero hemos tenido que emplear un tiempo muy valioso en la búsqueda y la selección de los artistas por muchos puntos del mapa. Después viene el resto: los ensayos, la corrección de fallos, lograr encontrar la armonía entre todos los intérpretes...

-¿Es viable proyectar un programa cultural con más óperas en Gijón el año próximo?

-«Madama Butterfly» ha dado lugar a la planificación de más obras. Pero hay que ir con cautela porque no podemos permitirnos chapuzas. Como responsable artístico y musical recae mucha responsabilidad sobre mí. Los quince minutos de ovación que recibimos el sábado en la Laboral dan fuerzas para seguir trabajando pero el público no es tonto y sabe diferenciar entre las obras de calidad y las que no lo son. Por eso no podemos correr para ampliar la oferta. Lo vamos a hacer, pero con precaución y sin creernos el éxito.

-¿Cómo valoraría el resultado final de «Madama Butterfly»?

-Sinceramente estoy contento de que el público haya quedado satisfecho. Ha sido un trabajo muy duro: hemos trabajado con un grupo muy amplio de artistas internacionales con las diferencias de mentalidad que ello supone. Pero la música une y hemos conseguido crear un espectáculo que ha entusiasmado a los presentes. Algunos me decían que incluso habían llorado, lo que supone que hemos alcanzado a sus sentimientos. El público de la Laboral acudió el sábado a la obra con la intención de soñar, de olvidar sus problemas durante más de dos horas y lo lograron porque supieron ponerse en la piel de los artistas.

«En España contamos con muy buena cantera vocal. No es cierto que no se cante como antes»

«La gente de Gijón pide ópera. Espero que el año próximo vayamos a por un segundo título»

«Intentaremos ampliar la oferta de ópera en Gijón, pero con cautela. No podemos permitirnos chapuzas»

«Hay que eludir disputas. Entre Gijón, Oviedo y Avilés la oferta cultural puede ser muy enriquecedora»

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA

HACE 25 Y 50 AÑOS

Portadas La Nueva España

Portadas de La Nueva España

Las portadas de hoy de La Nueva España hace 25 y 50 años

      CONÓZCANOS:   CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES      PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR   
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad