F. J. L. M.
No todos los días los hados del azar reparten 569.787 euros. Entre la sorpresa y el orgullo, Maxi Álvarez, que regenta el Locutorio Contrueces, establecimiento donde se selló el boleto ganador de cuatro apuestas de la Lotería Primitiva para jueves y sábado, asegura no tener «ni idea» de quién puede ser el afortunado.
«Aquí siempre jugó gente mayor, pues en Contrueces vive mucha gente retirada de la mina, pero el barrio desde hace unos años también tiene mucha gente joven, así que ha podido ser cualquiera», asegura Álvarez, quien expresa su deseo de que «le haya tocado a alguien a quien le haga realmente falta con esto de la crisis». El propietario del establecimiento expendedor añade que «ojalá sea alguien que sepa gestionarlo con cabeza, pues tampoco es una gran cantidad».
Este joven gijonés regenta su negocio desde hace siete años, pero quien empezó fue su abuela Mari, «La del quiosquín», que ya sellaba quinielas allá por el año 1968. En el local le ayuda su novia Raquel. Dice no saber quién selló el boleto. «Tenemos un pequeño pique a ese respecto», argumenta sonriendo. Mientras, en Contrueces, todo sigue igual, cada uno con sus labores diarias. Sólo cambia que ante el local de Maxi Álvarez se paran más curiosos, y miran sorprendidos el pequeño cartel que anuncia aquello de: «Vendido aquí».