R. G.
El patrón de una embarcación de recreo que a las cuatro menos cuarto de la tarde de ayer navegaba frente a la costa gijonesa, cerca del Centro de Talasoterapia, encontró el cadáver de un hombre de 40 años que responde a las iniciales J. L. M. I. y que se encontraba vestido y sin señal alguna de violencia.
El responsable del hallazgo dio el aviso a la central de Salvamento Marítimo, que movilizó a los efectivos de emergencias. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron varias dotaciones de la Cruz Roja y de Salvamento de Playas, que trasladaron el cadáver hasta la rampa situada en la calle Claudio Alvargonzález, frente a la Antigua Rula. En tierra firme esperaban varios agentes de la Policía Local y de la brigada científica del Cuerpo Nacional de Policía. El juez de guardia dio la orden del levantamiento del cadáver alrededor de las cuatro y media y los agentes trasladaron el cuerpo al Instituto Anatómico Forense.
Los tatuajes que presentaba el cuerpo del difunto permitieron realizar su primera identificación, confirmada después por la autopsia, que dio como resultado la identidad de un hombre de 40 años que carecía de antecedentes penales y sobre el que no constaba ninguna denuncia de desaparición. A pesar de que aún no se sabe cuánto tiempo llevaba en el agua, fuentes próximas a la investigación señalan que la muerte no se había producido mucho tiempo antes del hallazgo del cuerpo.