La iglesia de San Julián de Somió acogió ayer la misa funeral por el descanso de Cristina Pérez Fernández. Docente durante años en diversos colegios del concejo, la enfermedad apartó hace ya algunos años de la educación a esta gijonesa que tenía en la naturaleza y la botánica algunas de sus grandes aficiones. Su esposo, el arquitecto Román Rodríguez Soria; sus hijas, Carmen y Cristina Rodríguez-Soria Pérez; hermanos y demás familiares recibieron ayer los testimonios de pésame y consuelo de cuantos conocieron y quisieron a Cristina Pérez. A la derecha, un momento del funeral.