R. GARCÍA
El Ayuntamiento ha declarado como edificio en estado de ruinas la bolera del Hogar de Ceares, según el gerente de la asociación que lleva el mismo nombre que el edificio, Alfredo Miguel. «Se cayó el techo hace tiempo y ahora lo han declarado en ruinas». El presidente ve detrás de la declaración una «mano negra» que quiere «quitar lo que es de la asociación desde hace más de 50 años».
En realidad los terrenos sobre los que se asienta el centro, inscrito en el registro de asociaciones como una entidad cultural y deportiva sin ánimo de lucro, pertenecen al Gobierno del Principado de Asturias. A finales del pasado año los responsables regionales ganaron un pleito contra el actual presidente de la asociación y le enviaron una carta para pedirle que abandonara las instalaciones. «No me voy a ir» es su contestación.
Los problemas de estructura que arrastra este inmueble no son ajenos a los vecinos de la zona ni a quienes practican el deporte de los bolos. Algunos aficionados denuncian cómo en el transcurso de los últimos años «nos hemos ido borrando todos porque las instalaciones se estaban descuidando». El presidente de la Asociación de Vecinos de Ceares, Óscar Piñera, añade que desde hace tiempo, «venimos reclamando esas instalaciones, que deberían ser de todos. En ocasiones el propietario no deja entrar a determinadas personas y eso nos resulta muy raro». «Tiramos la toalla hace mucho tiempo», concluye, «por eso ahora nos alegraría mucho que las instituciones se decidieran a hacer algo con las instalaciones y se pudiera aprovechar para los vecinos del barrio».
Desde la dirección de Patrimonio del Gobierno del Principado de Asturias confirman que el juicio en el que Alfredo Miguel perdió los terrenos del Hogar de Ceares «no es apelable». La sentencia es firme y, por tanto, contra ella no cabe recurso.
Ubicación
El Hogar se ubica en el número 59 de la carretera de Ceares y acoge las instalaciones de un centro inscrito en el registro como deportivo y cultural.
Bolera
El Ayuntamiento declaró en ruinas la bolera después de que se hundiera su techumbre.
Pleitos
El Principado, propietario del terreno, ganó a finales del año pasado un pelito para echar a su actual inquilino.