FRANCISCO GARCÍA
Buen día, hoy, para pedir intercesión a la Patrona, reina de la montaña y de los valles, señora del arenal y de la costa acantilada y de los seres que en cada parte habitan de esta tierra asturiana. Pidamos con humor festivo a la Santina por los agentes de Policía, bígamos que suelen patrullar, qué desfachatez, acompañados de sus esposas; por los abogados temerosos de perder el juicio; por los notarios que se leen todas las escrituras, salvo las sagradas; por los médicos que cuando se equivocan echan tierra sobre el asunto; por los banqueros de bajo interés que andan siempre metidos en comisiones; por los jueces, que tienen la frecuente costumbre de fallar aunque estén en su sano juicio; por los empresarios cargados de complejos industriales; por los agricultores y ganaderos que son trigo limpio y también por los de mala leche y peor uva, si los hubiera o hubiese; por los ahorradores, para que se amarren a las letras del Tesoro; y por los periodistas, para que no se desenganchen del tesoro de las letras.