J. M.
Las dos lápidas del atrio de la Iglesiona de Gijón, descubiertas el 21 de octubre de 1939, y ahora en proceso de traslado al interior del templo, costaron 14.850 pesetas de la época. En abril del mismo año, Gargallo S. A. ofrecía un presupuesto para realizar las «placas de mármol de tono pajizo o gris, pulimentado, con moldura de bronce remarcándolas; emblema y rotulaciones en bronce color oro».
La documentación de la Junta Pro-lápidas de la iglesia del Sagrado Corazón -recogida en el Museo del Pueblo de Asturias- incluye las facturas, presupuestos, justificantes y demás papeles de los costes de colocación de las placas. En total fueron 18.955 pesetas, que incluyen notas de prensa, esquelas, gastos de ceremonias, correspondencia, etcétera. La Junta recaudó para las lápidas 16.475 pesetas: 21 familias de sacerdotes aportaron 1.380 pesetas; 14 familias de militares, 1.143; 37 familias de guardias civiles, 1.540; 2 familias de agentes del orden público, 204 pesetas, y 116 familias de «paisanos», 9.635 pesetas. Muchas familias no pudieron aportar nada, o una cantidad inferior a la cifra solicitada: 100 pesetas. La Comandancia de la Guardia Civil, el Ayuntamiento de Gijón y donantes particulares aportaron también cantidades. Al disolverse la Junta Pro-lápidas, sus miembros cubrieron el déficit, de 2.497 pesetas.