J. M. C.
Factorías Vulcano (propietaria del astillero gijonés Juliana) negocia con un armador noruego la venta de uno de los dos buques sísmicos que encargó en su día la también empresa noruega Petroleum Geo Services y cuya construcción fue cancelada con el pretexto de que se demoraban los plazos de entrega.
El barco en el que está interesado el armador noruego es el «Blue Sabre», que fue trasladado en bloques desde las instalaciones de Juliana a las de Factorías Vulcano en Vigo, debido, según la empresa, al retraso acumulado en su construcción en el astillero gijonés, lo que en su día desmintió el comité de empresa, que denunció en la operación una maniobra de Vulcano para propiciar el cierre del astillero de El Natahoyo.
Asimismo, Factorías Vulcano y Pequeños y Medianos Astilleros en Reconversión (Pymar) aún negocian una salida para el aval de seis millones de euros necesario para que en el astillero gijonés Juliana se pueda terminar la construcción del barco cementero encargado por la empresa Tudela Veguín. Tanto Maximino García como Eduardo Donaire, máximos responsables del Metal de CC OO y de UGT, respectivamente, indicaron ayer que seguían las negociaciones.
Fuentes del comité de empresa de Juliana señalaron ayer que el aval no será suficiente para terminar el buque encargado por Tudela Veguín, empresa que en los últimos meses y a causa del parón del sector de la construcción vio sensiblemente reducidos los pedidos de cemento. La empresa Factorías Juliana está inmersa en un concurso voluntario de acreedores y en un expediente de regulación de empleo (ERE) que termina el próximo día 30 de este mes y que podría ser prorrogado. Los sindicatos se reunirán hoy en Madrid con responsables de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dentro de la comisión de seguimiento de los astilleros de Izar.
La plantilla de Juliana celebró ayer una asamblea, en la que el comité de empresa pidió a los trabajadores su autorización para poder solicitar datos concretos sobre los salarios a percibir por los futuros prejubilados del astillero y los historiales laborales de quienes deben ser recolocados. En la fotografía, trabajadores de Juliana entran en el comedor de la empresa, donde se celebró la asamblea.