R. V.
«Si lo que me quiere preguntar es si vamos a bajar los impuestos para 2010... voy a contestar que no». Así de directo se mostró el edil de Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, ante las exigencias de información del concejal popular Pablo González sobre las bases que utilizará el gobierno para desarrollar su propuesta de ordenanzas fiscales. El punto de partida en los últimos años era subir impuestos, precios públicos y tasas a partir del porcentaje marcado por el IPC interanual al mes de julio. Las actuales ordenanzas, por ejemplo, partieron de ese dato, que en 2008 marcaba una subida del 5,3%. Pero el marcador de este año de crisis es negativo.
«Ahora que toca bajar los impuestos ya no se utiliza ese criterio que siempre se dijo que era un criterio estable», le reprochó Pablo González a Santiago Martínez Argüelles para pedirle a continuación que «baje los impuestos por solidaridad con todas las familias que no llegan a finales de mes». El edil del PP también pidió al gobierno que «se apriete el cinturón en sus gastos improductivos». Mientras, el concejal socialista reivindicó los impuestos como vía para financiar todos los servicios que ofrece el Ayuntamiento a los ciudadanos. «Si reducimos los impuestos, ¿qué servicios quitamos? Y no me hable de la estructura municipal, que Oviedo acaba de aprobar una similar y ellos sí tienen problemas financieros»», sentenció Argüelles.
El edil de Hacienda también se encargó de dar la réplica a la concejala Dorinda García sobre las sentencias judiciales que consideran despido improcedente por parte del Ayuntamiento la extinción de contratos de personal de los planes de empleo municipales. El PP tiene recopiladas cuatro sentencias favorables a los trabajadores. «Hicimos un contrato por obra o servicio que justifica la extinción. No lo entienden así los tribunales y cambiaremos nuestro comportamiento, pero es una litigiosidad de menos del 1% sobre 2.115 contratos realizados entre los años 2003 y 2007», se justificó el edil socialista.