«Indignación, impotencia y, sobre todo, tristeza». Estos son los sentimientos que despertó, tal y como afirmó el presidente de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del colegio público Cabueñes, Jesús Santos, la decisión de la Consejería de Educación de crear un aula mixta formada por niños de 4 y 5 años. «Integrada por 16 alumnos -lo máximo para este tipo de aulas- donde hay alguno que requiere educación especial, este aula estará a reventar, por eso es un atraso y una chapuza», afirmó Santos.
La solución de la Consejería es legal y suele aplicarse en zonas rurales donde hay pocos niños en las escuelas. Sin embargo, no suele suceder por exceso de alumnos. «En un centro que no deja de crecer, esto sólo tiene una explicación economicista», concluyó Santos.