R. VALLE
«Aquí se demuestra la voluntad del equipo de gobierno de tramitar la revisión del PGOU a la mayor brevedad posible». El edil de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, acompañaba con esta reflexión el anuncio de la apertura del proceso de contratación de la empresa que elaborará los documentos y trámites exigidos en el procedimiento de impacto ambiental. Un paso obligado para avanzar en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que se vio obligado a iniciar el Ayuntamiento de Gijón una vez que, el pasado mes de julio, una sentencia judicial anulaba el plan urbanístico vigente. El Ayuntamiento optó por recurrir la sentencia y, al mismo tiempo, realizar una revisión de planeamiento que solventara los errores formales detectados por el juez.
Sanjurjo calculaba que será el próximo mes de octubre cuando se adjudique este contrato de asistencia técnica del que tienen que salir un informe de sostenibilidad ambiental y una propuesta de memoria ambiental. El contrato tiene un coste de 120.000 euros al que se suman otros 19.200 en concepto de impuesto sobre el valor añadido.
Una parte de esta información ambiental debe verse reflejada en el documento de prioridades -conocido antes como avance- del Plan General que el equipo de Sanjurjo tiene previsto tener finalizado antes de que acabe el año. A partir de ese momento empezarán a correr las fechas del calendario de informaciones públicas y alegaciones en cada uno de los trámites administrativos. «Ese documento de prioridades será el inicio de todo el expediente de revisión», explicó ayer Pedro Sanjurjo, a la salida de un pleno donde se dio luz verde a cuatro proyectos de su área.
La contratación de esta asistencia técnica externa para los informes medioambientales se justifica en el pliego de prescripciones por la falta de personal suficiente y de las especialidades exigidas dentro del área de planificación urbanística del Ayuntamiento. Ello no supone que el Ayuntamiento se haya olvidado del compromiso de crear una oficina específica desde la que se asuma el largo proceso de revisión del Plan General. El edil de Urbanismo reconocía ayer que esta oficina «no está formalmente constituida» pero planteaba que desde agosto se trabaja ya en todas las actuaciones necesarias para revisar un plan que marca las líneas de expansión de la ciudad para próximos años.