J. L. ARGÜELLES
La unión temporal de empresas Dique Torres ya ha colocado el último de los 41 cajones del muelle norte, donde se instalará la futura terminal de graneles sólidos de El Musel. El superpuerto, que tiene a la vista todas sus estructuras fundamentales y debe estar finalizado en octubre del próximo año, entra en la última fase de trabajos: los rellenos y la construcción de los espaldones del nuevo dique norte.
La ampliación, con un polémico sobrecoste de 216 millones y un presupuesto final de 715,6 (sin IVA), arrancó el 2 de abril de 2005. En el otoño de ese mismo año, un temporal se llevó los primeros metros del nuevo dique, una estructura que el 11 de marzo de 2008, una vez ya terminada, aguantó la mayor ola medida en Gijón, con más de 13 metros de altura. La finalización del muelle norte supone otro hito en este proyecto espectacular, que permitirá al puerto duplicar su actual capacidad con 145 hectáreas de dársena y 140 más de superficie ganada al mar. La Autoridad Portuaria entregará el próximo día 21 a Enagás el suelo para la regasificadora, en terrenos de la ampliación. El Gran Musel, con 2,5 millones de metros cúbicos de hormigón, 1,6 millones de metros cúbicos de escollera y 30,9 millones de metros cúbicos de rellenos es una de las obras de ingeniería marítima más complejas de Europa.