R. VALLE
Ahora mismo es un bajo comercial de una urbanización de Viesques vacío desde hace tiempo, pero en pocos meses se convertirá en dos apartamentos de unos cincuenta metros cuadrados cada uno con, incluso, posible acceso directo a una zona ajardinada privada. La decisión está tomada, los permisos administrativos tramitados y los cambios pactados con la comunidad de vecinos de la urbanización. Este ejemplo de Viesques no es un caso aislado. La crisis económica que afecta tanto al mundo de la construcción como al sector comercial ha llevado a muchos propietarios de locales a reconvertir en viviendas de planta baja unos espacios que se habían diseñado con aspiraciones comerciales.
Una opción apetecible en Gijón más en los barrios de la periferia que en el centro urbano pese a que en otros países ya se ha convertido en una moda transformar viejas tiendas en pequeños «lofts» donde una parte de la iluminación de la nueva casa llega a través del escaparate del antiguo comercio. La reconversión de lo comercial en residencial en Gijón se centra en barrios de un perfil similar a Viesques o Montevil, por poner sólo un par de ejemplos, donde hay viviendas de nueva construcción en las que los bajos comerciales dan a espacios ajardinados o porticados y tienen más facilidades para completar toda la red de servicios que necesita una vivienda. En estos ámbitos es más fácil cumplir con los requisitos legales que se imponen a ese cambio de uso del espacio.
Representantes del sector de la construcción ven esta opción como una «alternativa más» para hacer frente a la crisis económica y ofertar nuevas tipologías de vivienda. De hecho, hace unas décadas lo más normal es que todos los bloques de pisos contaran con una vivienda a ras de acera. Eso era lo habitual. El paso del tiempo, el cambio de modas y la bonanza económica hicieron que la siguiente opción fuera que todos los bajos se reservaran para usos comerciales. Las tornas han cambiado y vuelven a ofertarse esos pisos de entreplanta que, por ejemplo, pueden ser más accesibles para personas mayores o con alguna discapacidad y más económicos para las familias jóvenes que se enfrenten a la compra de su primera residencia. La crisis económica ha apoyado este cambio de ciclo estético en el diseño de las viviendas, que ahora empieza a contar desde abajo. Los pisos bajos ya no están mal vistos por los compradores. Al contrario. Son una opción a tener en cuenta.
Año 2003
Se construyeron 2.559 viviendas. El número total de viviendas era de 121.889.
Año 2004
Se construyeron 1.848 viviendas. El número total de viviendas era de 124.179.
Año 2005
Se construyeron 1.542 viviendas. El número total de viviendas era de 126.587.
Año 2006
Se construyeron 2.223 viviendas. El número total de viviendas era de 129.185.
Año 2007
Se construyeron 2.802 viviendas. El número total de viviendas era de 131.364.
Año 2008
No hay todavía datos oficiales ya que está sin publicar la memoria de gestión del Ayuntamiento, pero se tramitaron alrededor de 1.400 licencias para nueva construcción.