Leticia PRADO
El cine se convierte en el centro de atención de las jornadas internacionales de patrimonio industrial que INCUNA (la Asociación Arqueología Industrial, Patrimonio Cultural y Natural) celebra en la Laboral entre el miércoles 23 y el domingo 27 de septiembre. Su presidente Miguel Ángel Álvarez Areces, el vicepresidente, Ángel Martín, y el historiador de cine Juan Carlos de la Madrid presentaron ayer la nueva edición de unos encuentros que promueven la defensa, la conservación y la revalorización de los restos industriales.
«Cuando se propuso la presencia de los elementos fabriles en el cine como temática pensamos que era un peligro y una oportunidad: no sabíamos si los participantes se llegarían a entender pero consideramos que era una manera de proyectar los territorios con fuerte influencia industrial», explicó Miguel Ángel Álvarez Areces. En su opinión, el tema de esta edición colabora eficazmente con sus objetivos porque promueve el movimiento de países y expertos de gran importancia.
Cerca de 200 personas intervendrán en estas jornadas. Dentro de la programación se incluyen itinerarios relacionados con la temática de los encuentros: «Llanes de cine» y la ruta del filme «La torre de Suso». Además se presentará el libro «8.000 películas de cine primitivo», de Juan Carlos de la Madrid. La obra analiza más de 8.200 títulos proyectados en Asturias con el objetivo de averiguar qué se ha visto del paisaje industrial en el cine. Los organizadores están seguros de haber conseguido el transvase del interés por el patrimonio desde los nostálgicos a los gestores culturales. «Son elementos cotidianos del pasado o el presente de una ciudad y pueden ser de gran ayuda para los investigadores de épocas difíciles de la historia», sentenciaron los organizadores.