R. V.
Las dudas sobre los dineros que llegarán a Gijón el año que viene desde Madrid y desde Oviedo a través de las transferencias ordinarias y los planes extraordinarios de lucha contra la crisis están demorando la actividad del equipo municipal de Hacienda en la elaboración del presupuesto local. A estas alturas, otros años ya se estaban debatiendo las ordenanzas fiscales como paso previo a la ordenación de las partidas de los presupuestos del Ayuntamiento, sus empresas y sus organismos autónomos. Una suma que en 2009 alcanzó los 329 millones de euros.
Si todo va bien, a lo largo de este mes de septiembre se despejarán las dudas sobre la cuantía y forma de participación del Ayuntamiento de Gijón en los denominados planes «Areces» y «Zapatero». Ya con los ingresos claros, Santiago Martínez Argüelles y sus colaboradores se encargarán de diseñar un presupuesto que permita mantener cierto nivel de inversión y garantizar la prestación de servicios pese a la situación de crisis económica. Eso sí, el edil de Hacienda ya dejó claro en el ultimo pleno que su gobierno no valora la opción de bajar los impuestos municipales.