R. GARCÍA
Los procedimientos civiles contra los médicos que no cumplen de manera adecuada con su trabajo son cada vez más numerosos. Durante un año en España se pueden llegar a poner hasta 100.000 demandas por mala praxis. Este dato pone sobre la mesa una realidad social, según los jueces: los ciudadanos se sienten protegidos por las leyes y se atreven a denunciar cada vez más. Éstas son algunas las conclusiones a las que llegaron ayer los ponentes de la primera mesa-debate incluida en el congreso de sanidad, justicia y comunicación, organizado por el Lions Club de Gijón.
Justicia y derecho no van siempre de la mano, eso lo tienen claro profesionales como el magistrado Francisco Salto, de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. En este sentido, y en el campo concreto de la responsabilidad médica, «no siempre se consigue justicia porque hay plazos y el médico también tiene sus derechos». Si siempre se diera la razón al paciente, «corremos el riesgo de llegar a una medicina defensiva que se vuelva contra el ciudadano».
Desde el año 1990 no deja de aumentar la jurisprudencia en el campo de la responsabilidad médica, en el que hay que establecer diferencias entre la medicina estética y la curativa, y en el que ahora los médicos son, según Salto, los encargados de llevar pruebas ante el juez para defenderse. De estas medidas no están exentos ningunos profesionales, ni los médicos que trabajan en la sanidad pública ni aquellos que ejercen su función en la privada.
Y es que desde un primer momento el paciente tiene derecho a que se le informe de los riesgos que corre. «El consentimiento informado ha ayudado mucho en este sentido», según el magistrado del Tribunal Supremo Xavier O'Callaghan. «El objetivo de esta normativa es que la información sobre el procedimiento sanitario sea verdadera, exacta y exhaustiva». El profesional tiene que tener cuidado, pero también el paciente, que debe seguir fielmente las indicaciones de éste si quiere que se le indemnice tras cualquier posible fallo.
Los avances tecnológicos de la medicina no han hecho sino aumentar los riesgos. Para el catedrático de Coruña Domingo Bello: «Las técnicas de última generación han causado más preocupación en los consumidores y usuarios y han aumentado las demandas». De hecho, España «no tiene parangón con otros países de la Unión Europea». Aquí se demanda más.
El congreso, organizado por el Lions Club de Gijón, concluirá hoy con la última jornada de reflexiones. La primera mesa redonda del día hablará sobre «El médico como perito judicial», y la segunda reflexionará sobre «Farmacia y medicamento». Tras los debates llegará el turno de la presentación de conclusiones.
Los miembros de la asociación Lions de Gijón celebrarán a continuación, ya de noche, una cena de gala como cierre del congreso, en la que los beneficios obtenidos irán destinados a la ONG Cáritas. A este encuentro asistirá la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza, que será galardonada con el premio «Melvin Jones».