M. SUÁREZ
Pese a que ya son diez las sentencias anulatorias que acumula el Ayuntamiento, la alcaldesa de Gijón considera que «todavía no está dicha la última palabra sobre el PGOU». Es más, Paz Fernández Felgueroso se mostraba ayer convencida de que «hay expectativas muy razonables y razonadas de que los criterios de anulación del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) se cambiarán en el Supremo».
Según esos criterios, el procedimiento de aprobación del actual Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se llevó a cabo de forma «indebida» e «inadecuada», al tramitarse como una modificación puntual lo que se considera una «genuina» revisión del modelo territorial de ciudad. En consecuencia, el alto tribunal asturiano determina que se ha producido «un deficiente» proceso de alegaciones y que se han eludido documentos esenciales como la evaluación de impacto ambiental.
Para Fernández Felgueroso, sin embargo, «la línea divisoria entre revisión y modificación no está nada clara». Mantiene, de hecho, que «hicimos lo que considerábamos mejor para la ciudad». Y, con esa convicción, su equipo de gobierno recurrirá ante el Tribunal Supremo cada uno de los fallos judiciales que invalidan el planeamiento urbanístico gijonés. «Es frustrante que una línea tan fina nos lleve a un resultado tan complicado», lamentó la Alcaldesa.
Aunque se sigue defendiendo la tramitación realizada, el gobierno municipal revisará de oficio el Plan de Ordenación Urbana para evitar situaciones de ambigüedad jurídica. Las sentencias del TSJA todavía no son firmes, ya que «será el Tribunal Supremo el que tenga la última palabra», remarcó ayer la Alcaldesa. Pero su palabra podría tardar en pronunciarse dos o tres años, así que el Ayuntamiento ha preferido ir revisando el PGOU para no correr el riesgo de que se paralice el urbanismo gijonés.
Las medidas acordadas por el gobierno de Felgueroso no han logrado acallar las críticas del grupo de la oposición. El Partido Popular pide que se asuman responsabilidades políticas por la vía de la dimisión. A lo que la Alcaldesa respondía ayer: «Nunca estuvieron a favor de ningún plan, así que... Que se miren un poco el ombligo. Es que estos del PP tienen una vara de medir muy particular».