R. V. / M. S.
«No nos hacen falta limosnas, lo que se necesita es una bajada de impuestos». Ésta era la forma que tenía ayer el concejal popular Pablo González de rechazar los criterios políticos que han marcado PSOE e IU para desarrollar las ordenanzas fiscales del año que viene. El equipo de Paz Fernández Felgueroso opta por congelar tasas y precios públicos y dar un tratamiento especial al IBI, que vuelve a subir por el proceso de actualización de valores que se inició este año. La idea municipal es rebajar el tipo e igualarlo para los bienes urbanos y rústicos. «La rebaja que se consigue al igualar el tipo rústico es ridícula, no son más de 21.280 euros», explicaba el edil del PP.
Por otra parte, El PP acusó ayer al concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, de «mentir a sabiendas» en proyectos como la remodelación del puente del Piles. El grupo de la oposición plantea un ensanchamiento de 5 metros a base de voladizos acristalados que, según el edil socialista, llega a destiempo. El PP, por boca de Pablo Fernández, le salía ayer al paso: «Es una propuesta que ya presentamos en agosto del año pasado y que, el 5 de septiembre, pasaba por la comisión que él mismo preside». Sanjurjo también criticó al PP por «intoxicar» la opinión ciudadana denunciando que el proyecto del gobierno local para el puente del Piles implica una reducción de aceras. Y, ayer, Pablo Fernández también respondía a eso. «Ahora las aceras suman 6,80 metros y, según el proyecto que nos pasó el gobierno local, van a pasar a 5,80. Lo que hace el señor Sanjurjo es contar el carril bici, pero eso no es acera para peatones». A lo que el edil añadió con ironía «también quiere hacernos creer que una rotonda deprimida es una plaza descubierta».