C. JIMÉNEZ
Isolina Canteli Blanco tenía ayer un doble motivo de satisfacción. A la feliz celebración de su 100.º cumpleaños sumó el hecho de convertirse en la primera centenaria de la residencia de la tercera edad de Cimadevilla en celebrar tal efeméride en compañía del resto de los internos. Emocionada y encantada «por toda esta gente tan maravillosa que está conmigo», Isolina sopló las velas de un pastel para compartir con otras 47 personas. El deseo entonado en voz alta en ese momento fue muy claro: «Que dure muchos más», comentó resuelta.
Sus compañeros la agasajaron con un simpático disco de platino «por ser como eres», según recogía el obsequio y una cesta con productos de belleza y cuidado personal. «Es muy coqueta», confesaban el resto de internos que participaron de festejo. La protagonista del cumpleaños admitía que la jornada «no podía ser mejor». Las visitas de familiares y amigos se sucedieron a lo largo de la mañana para dar paso después a animada fiesta con música y baile.
Natural de Cabranes, Isolina suma ya nueve años como residente en el hogar de mayores de Cimadevilla. Afirma que ésta ha sido una etapa fantástica en su vida. «La mayoría de la familia se fue a Argentina y poco a poco se fueron muriendo todos pero aquí me he encontrado con un personal formidable», explicó la centenaria. En breves fechas volverá a ser protagonista de una segunda fiesta con motivo del homenaje que se celebrará el día 28 para todos los residentes que han cumplido años en los últimos seis meses.