La fiscalía solicitó ayer, durante el juicio de faltas celebrado en el Juzgado de Instrucción número 3 de Gijón, el pago de una multa de 900 euros (a razón de 18 euros diarios durante 50 días) para Víctor Cuetos, detenido durante una de las concentraciones de apoyo a los prejubilados de Naval Gijón que se encerraron en el astillero para exigir garantías de cobro de sus prejubilaciones. Por su parte, Cuetos negó los hechos y pidió su libre absolución, informa «Europa Press».
Durante la vista oral testificaron dos de los policías que participaron en el arresto, uno de los cuales negó que el hombre se hubiese resistido a la detención. También dijo que no oyó ningún insulto por parte del imputado, el cual está acusado de resistencia a la autoridad y de desobediencia. En el informe fiscal, se dice además que Cuetos llamó «Policía de Franco» a los agentes.
Por su parte, Cuetos declaró que sólo le pidieron la identificación cuando estaba en el furgón, por lo que no era cierto que se resistiera a la identificación. Dos testigos corroboraron su declaración. También señaló que un agente le había pegado con el tolete en las piernas, algo que la Policía rechazó.