J. L. ARGÜELLES
Las tres conexiones previstas para mejorar los accesos a El Musel y aumentar su actual capacidad, una necesidad impuesta por la ampliación portuaria que se ejecuta al pie del Cabo Torres, siguen pendientes de obra después del acuerdo a tres bandas que firmaron en Madrid, el 19 de diciembre de 2005, la entonces ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, junto con el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso.
Fomento acaba de adjudicar a la empresa Ingeniería de Trazados y Estructuras, S. A. (Intraesa), en 1,7 millones, la redacción del proyecto del tramo de autovía entre los enlaces de La Llorea, en Gijón, y El Empalme. Este eje de 4,3 kilómetros, a cuya financiación se comprometió el Ministerio según el citado acuerdo de 2005, es la pieza clave para la vertebración de los nuevos accesos del superpuerto asturiano. La nueva dársena debe estar hecha en octubre del próximo año, tras la controvertida modificación presupuestaria obligada por un sobrecoste de 216 millones (sin IVA).
Ese tramo de autovía, con calzadas de 7 metros de anchura, arcenes exteriores de 2,59 metros e interiores de 1 metro, permitirá, por una parte, enlazar con La Peñona para acceder hasta El Musel por el futuro vial de Jove, y por otra, conectar con el puerto desde El Empalme a través de Aboño y el túnel ya perforado que comunica con la zona de la ampliación portuaria.
Esta solución para los nuevos accesos de El Musel, calificada en su día de «mixta», fue presentada por Areces en marzo de 2005, antes incluso de la firma que se verificó en Madrid nueve meses después. El primer planteamiento era que esta red de enlaces debería estar lista en 2010, poco después de la conclusión del superpuerto, prevista entonces para 2009. El acuerdo recoge que Fomento y la Autoridad Portuaria de Gijón financiarán el vial de Jove a partes iguales, con la obra añadida de un bulevar en superficie que costeará el Ayuntamiento de Gijón. La otra entrada a la principal dársena asturiana, desde el enlace de El Empalme y a través de Aboño, es responsabilidad económica del Puerto.