C. J.
El presidente de Thyssenkrupp, José Luis Álvarez Margaride, es para los vecinos y amigos de El Natahoyo uno de los grandes impulsores de la actividad industrial en la región. «Comenzando desde la base, aquí, en Gijón, alcanzó las cotas más altas de reconocimiento nacional e internacional», recordó Joaquín Cipitria, uno de los impulsores de los encuentros «natahoyinos».
El galardonado, por su parte, muy ilusionado con un reconocimiento que le llega «de casa», instó a sus compañeros de mesa, antaño también de juegos infantiles, a seguir impulsando una cita marcada por el espíritu de hermandad y camaradería que reina siempre entre los oriundos del barrio fabril. «Animo a los Amigos de El Natahoyo a perseverar en estos encuentros, donde se cultiva un bien tan precioso como es la amistad», señaló durante su intervención.
El destacado industrial de origen gijonés no se olvidó tampoco de algunos compañeros de mesa presentes en el acto. José Luis Álvarez Margaride tuvo palabras muy cariñosas para José Antonio Hevia Corte: «Representa a la más internacional de las empresas de El Natahoyo: Esmena. Es un orgullo para este barrio».
En este rincón obrero de la ciudad también vieron la luz otros notables de la villa. «Algo tendrá este Natahoyo para que hayan vivido en él en una especie de conjunción astral Pedro Sabando y Aurelio Menéndez, pero también Jaime Barrio, Silverio Cañada, Luis Figaredo, Manuel Martínez, Cuca Alonso y Corín Tellado», remarcó Margaride, haciendo suyas las palabras recientes de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso y del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, en un homenaje al doctor Sabando.