C. JIMÉNEZ
Se anunciaban como oportunidades contra la crisis y la respuesta fue clara. La decimosexta edición de la Feria de stocks de Gijón, organizada por la Unión de Comerciantes, recibió menos público pero más transacciones que en ediciones anteriores. Un total de 5.815 personas, un 10 por ciento menos que en las mismas fechas del año pasado, se paseó ayer por el recinto ferial reconvertido en recinto de chollos.
David Argüelles, vicepresidente segundo de la Unión de Comerciantes, presente en las 16 ediciones de la feria, presentaba una fotografía muy positiva: «Para nosotros es una oportunidad para liquidar todo lo que tenemos en el almacén a buenos precios para el cliente», subrayó. A su juicio, la cita arrancó con una buena afluencia de público y la novedad de que se ha aumentado una hora el horario de apertura del recinto ferial. «La gente entra a comprar bien, no a mirar», reconocían desde la Unión de Comerciantes.
Los descuentos oscilan entre el 20 y el 70 por ciento en algunos casos, con presencia de mercancía textil, deportiva, calzado, complementos, óptica, informática, motor, joyería, moda de bebé y artículos para el hogar entre los 58 establecimientos participantes.
Daniel Soler y sus amigos no lograron encontrar las zapatillas deportivas que buscaban, pero no perdían la esperanza. «Venimos cinco personas, algo encontraremos», comentaba el grupo. Más suerte tuvo Isabel García, que arrastró a toda la familia en busca de oportunidades. Antes del mediodía ya iban cargados de bolsas. «Llevo camisetas y zapatillas para los niños y calzado para mi marido. Hay mejores precios que otros años», confirmó. Isabel García ensalzó el esfuerzo del comercio local en esta feria. «Antes en los stocks encontrabas cosas muy antiguas o que, incluso, olían a humedad, ahora ya no hay nada de eso», reflexionaba esta madre de familia, también visitante de las ediciones anteriores de la feria.
Otros lo veían menos claro. «La gente llega con cuentagotas, otros años había empujones para entrar, pero parece que con la crisis ni los stocks se mueven», comentaba Juan Carlos Casado, responsable de un comercio de textil. En lo que sí coincidía la mayoría de los que ayer pasaron por el recinto ferial de Gijón es que los mayores chollos se encuentran en la ropa de bebé y el calzado.
Ana Menéndez, presidenta de la Unión de Comerciantes y Autónomos de Gijón y Carreño, sostiene que la Feria de stocks se ha convertido en una cita muy esperada para todos los gijoneses, que pueden realizar sus compras «todavía a precios estupendos». Son las terceras rebajas de la ciudad.