FRANCISCO GARCÍA
Si los médicos realizaran paros reivindicativos, huelga decir que su absentismo temporal afectaría a nuestros tumores y humores, dolencias, reumas, traumatismos y achaques. El pasado año fueron a la huelga los funcionarios de Justicia, cuya parada laboral resulta tan sutil como aséptica: el bloqueo burocrático de los juzgados no causó entonces dolor agudo, pero sí molestos quebraderos de cabeza: los bebés nacían no inscritos, como si permanecieran en el limbo legal; los muertos eran difuntos sin partida de defunción; los recién «no casados» se vieron obligados a comer perdices sin perpetrar la unión civil; los divorciados tuvieron que seguir durante un tiempo soportándose? Como cualquier ciudadano, los jueces y los fiscales tienen derecho a la huelga, que es forma de tratar de conseguir por la vía de los hechos lo que no se consigue con buenas palabras. A la justicia la esculpen ciega, pero si los jueces y los fiscales deciden parar, habrá que dibujarla durante un tiempo coja, sorda, muda y manca.