M. C.
El secretario general de Femetal, Álvaro Alonso Ordás, advirtió ayer de que lo peor de la crisis aún está por llegar al sector del metal en Asturias, motor de la economía de la región.
«El sector del metal en Asturias se está viendo afectado por la crisis de manera muy importante y aún se va a agudizar más», señaló ayer durante la visita de una delegación de la federación del metal de Colombia a la sede de Femetal.
Las previsiones de la patronal del sector son que a finales de este año y a lo largo de 2010 baje la carga de trabajo en el sector, por la falta de pedidos. La menor licitación de obras internacionales, en un sector en el que las exportaciones suponen en conjunto un 20% de su facturación, es una de las causas. La mayor competencia por conseguir obra también ha llevado a las empresas asturianas a tener que ajustar costes, incluyendo los de personal. «Este año se han perdido 5.000 empleos en el sector en Asturias», agregó Ordás, quien insistió, a continuación, en que las previsiones que manejan dicen que la situación «va a empeorar».
Ordás reclamó medidas para «favorecer la actividad de estas empresas, que es donde está el motor sólido de la economía de Asturias», dado que del metal depende entre el 65% y el 70% de las exportaciones de la región.
Álvaro Ordás también pidió a los sindicatos que sigan «ejerciendo la misma responsabilidad que hasta la fecha» en la negociación de los convenios colectivos del metal y del montaje para el próximo año. La patronal ya adelanta que espera «adecuar los incrementos salariales a la realidad económica, con un IPC en torno al cero por ciento y que a final de año acabará previsiblemente siendo negativo». Ése será un requisito para «mantener la competitividad de las empresas», concluyó.