Miriam SUÁREZ
La construcción de los tres accesos previstos para la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA) deberá aplicar un total de 27 medidas correctoras para que la actuación «sea considerada compatible». Así se dice en el estudio informativo y de impacto ambiental de las distintas alternativas de trazado barajadas, documentación que actualmente se encuentra en proceso de alegaciones.
Gran parte de las medidas que se proponen van encaminadas a respetar zonas de especial protección como el embalse de San Andrés de los Tacones, en torno al que «se deberán colocar pantallas acústicas y vegetales que atenúen la nueva vía rápida». El informe de impacto ambiental plantea también la necesidad de «construir balsas de decantación para evitar turbiedad y vertidos en el embalse»; de «evitar actuaciones que molesten a la colonia de avión zapador existente en el canal del río Aboño, aguas abajo de la presa de San Andrés», y de «hacer los desbroces de vegetación fuera del período reproductor de las aves».
Las pantallas protectoras no sólo se colocarán en el embalse de San Andrés, sino también en las viviendas más próximas a las nuevas infraestructuras que tejerán la red de comunicaciones de la ZALIA. De comprobar que esa medida es efectiva se ocupará «el equipo técnico pertinente a pie de obra», con controles sonoros periódicos. Un equipo que forma parte del plan de vigilancia ambiental comprometido en el proyecto y que también deberá hacer un seguimiento de las labores de revegetación. «Se hidrosembrarán los taludes con especies arbustivas y herbáceas autóctonas», se recoge en una de las 27 medidas correctoras.
Darán servicio a la ZALIA tres corredores que suman 12 kilómetros de autovía y 156 millones de inversión. Uno comunicará la zona logística con la A-8 a través del enlace que está construyéndose actualmente en El Montico; el otro llegará a la AS-II o Autovía de la Industria por el nudo de Veranes (Cenero); y el tercer acceso llegará desde la Peñona y la AS-19, dando servicio al área industrial de Tremañes y a los puertos de Gijón y Avilés.
Estos trazados, según advierte el estudio que está en fase de información pública, provocará «un impacto sonoro severo», aunque lo considera «ambientalmente viable». La ZALIA ocupará cuatro millones de metros cuadrados en San Andrés de los Tacones y Serín. La primera fase estará operativa en 2013 y la definitiva, en 2033.