La Policía Nacional ha detenido a una vecina de Gijón de 55 años por apropiarse de joyas valoradas en más de 8.000 euros en dos casas en las que trabajaba. Las víctimas son madre e hija que habían contratado sus servicios hace un año para realizar las tareas del hogar.
Hace unos día cuando una de las denunciantes fue a ponerse un anillo se dio cuenta de que le faltaban, además de esa pieza, varias medallas, pulseras y pendientes valoradas en más de 2.000 euros que guardaba en un joyero. La otra mujer comprobó que también le faltaban pulseras y broches de gran valor sentimental heredadas de familiares. La detenida había cambiado la mayoría de los objetos robados por dinero en efectivo.