M. S.
Gijón al Norte analiza la viabilidad del soterramiento ferroviario desde una perspectiva muy distinta al Partido Popular, que sí considera «totalmente desfasados» los números de la operación. «¿Dónde están todos esos constructores que, según Sanjurjo (concejal de Urbanismo), estaban interesadísimos en adquirir suelo en la zona?», se pregunta el grupo de la oposición.
La crisis y el hecho de que el comienzo de la actuación se haya ido alargando, influyen. Lo atestiguan los propios empresarios de la construcción, ahora volcados en el área residencial de Roces, donde la inmensa mayoría de las viviendas estarán sujetas a protección. En el caso del plan de vías, los pisos serán de precio libre y con un nivel medio-alto. El arquitecto Jerónimo Junquera los distribuye en edificios singulares.
Para la zona de El Humedal están previsto que las edificaciones formen una galería abovedada. En la zona de Poniente se levantará una hilera de seis torres, con alturas de hasta 27 plantas. Esta operación de cirugía urbanística servirá, además, para dotar a la ciudad de una estación intermodal, donde se agruparán los servicios de trenes y autobuses. Los gastos del equipamiento correrán a cargo del Principado, que forma parte de Gijón al Norte junto con el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento. De esta estación saldrá, hacia Cabueñes, el túnel del llamado metrotrén, que todavía no se ha completado y carece de fondos en los Presupuestos Generales del Estado de 2010.