J. L. ARGÜELLES
La Autoridad Portuaria de Gijón todavía no tiene fecha para la entrada en servicio de la autopista del mar entre El Musel y Nantes-Saint Nazaire, en la fachada marítima occidental gala. Esta conexión marítima, considerada estratégica para mejorar el transporte en el sur continental, está aún pendiente de su aprobación por parte de los Parlamentos de España y Francia, un trámite legal imprescindible.
La falta de un calendario detallado es difícilmente aceptable, según algunos sectores portuarios, si se tiene en cuenta que la adjudicación de esta autopista del mar (también la que unirá Vigo con Nantes) fue adjudicada por los presidentes de España y Francia, José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolas Sarkozy, respectivamente, el pasado 28 de abril, en la XXI Cumbre bilateral entre ambos países. Más aún, Magdalena Álvarez, ex ministra de Fomento, y el secretario de Estado galo de Transportes, Dominique Bussereau, rubricaron el pasado 27 de febrero el acuerdo para poner en marcha un proyecto que dispone de unas subvenciones aprobadas de 30 millones. Fuentes de El Musel explicaron ayer que, además de la aprobación de los Parlamentos español y francés, debe dar su visto bueno la Unión Europea (UE) por las fuertes ayudas comprometidas.
Esta autopista del mar es no sólo un proyecto muy importante para El Musel, que podría incrementar en un millón de toneladas sus tráficos en un año, sino también para la UE y su apuesta por descongestionar las carreteras de transporte pesado. La conexión entre Gijón y Nantes fue adjudicada a los grupos franco-italianos GLD Lines y CMA-CGM. El naviero Philippe Louis Dreyfus, presidente de una de las empresas, explicó a este diario el pasado marzo que la línea «tiene un gran potencial» y no descartó la posibilidad de que la conexión pudiera estar operativa a partir del pasado mes de septiembre. Subrayó que el compromiso empresarial no se revisaría pese a la crisis. La autopista del mar debe transportar 25.000 camiones en su primer año.