J. L. ARGÜELLES
Comisiones Obreras (CC OO) no convocará, al menos de momento, una huelga general, aunque trabaja con la perspectiva de una gran movilización sindical en Madrid, junto con UGT y en una fecha aún no fijada del próximo mes de diciembre, para hacer frente a las posiciones de la patronal y exigir salidas a la crisis que preserven la cohesión social y los derechos de los trabajadores. Así lo aseguró ayer su secretario general, Ignacio Fernández Toxo, que hizo un llamamiento para suscribir un «gran pacto de Estado» en favor de la recuperación económica y por el empleo.
«Sería un error convocar una huelga general ahora, porque sólo precipitaría la caída del Gobierno y las reformas duras», subrayó Toxo, que se mostró, sin embargo, muy crítico con algunos de los planteamientos económicos y fiscales anunciados por el Ejecutivo de Zapatero para el próximo año. «Con lo puesto encima de la mesa no se pueden hacer las políticas que necesita el país, aunque hay aún una oportunidad de modificarlas en el Parlamento y dar una orientación distinta al Presupuesto», señaló, en referencia al proyecto de cuentas estatales para 2010. El líder de CC OO calificó, por ejemplo, de «injusta» la propuesta de subida del IVA, un incremento que afecta a todos los bolsillos y que, a su juicio, supone «un riesgo quizás innecesario».
Para Toxo, que intervino en la jornada de clausura de la Escuela de Octubre de CC OO, dedicada en esta primera edición a analizar «las caras de la crisis», el problema fundamental no es tanto el déficit como el de la galopante destrucción del empleo de los últimos meses. España concentra el 60 por ciento de la destrucción de puestos de trabajo en Europa desde el estallido del crack, hace un año. «Por primera vez, empieza a desaparecer el empleo estable, no sólo el temporal», alertó. Culpó a la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) del fracaso con que culminó el intentó de diálogo social del pasado julio: «Su estrategia es aprovechar la alarma de la crisis para reducir cotizaciones y abaratar el despido».
Según los datos que expuso Toxo, los expedientes de regulación de empleo aumentaron un 250 por ciento a lo largo de este año y hay 1.500 convenios colectivos bloqueados.
El líder de CC OO también puso en su punto de mira al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aunque de manera menos cruda que la empleada sólo veinticuatro horas antes el secretario general de UGT de Madrid, José Ricardo Martínez. «Vuelve a mover el espantajo de la reforma laboral y a apuntar a los sectores más neoliberales», manifestó. «Tenemos que poner a la gente en orden de movilización social», insistió Toxo, que defendió la necesidad de aumentar la presión fiscal, pero con medidas más duras hacia las Sicav, las sociedades de inversión de capital variable, o a la lucha contra el fraude fiscal. «Hay que salir de la crisis de manera distinta, y en ese sentido es mala noticia la reducción presupuestaria en ciencia e innovación», afirmó.