M. IGLESIAS
«Los tiburones son amigos nuestros, nos quieren mucho y aunque parezcan malos no les tenemos que hacer daño». La pequeña Carmen Sojo, de cinco años, salió del Acuario de Gijón con la lección bien aprendida. Como ella, más de una decena de niños, participaron en la III edición de la «Semana Europea del Tiburón», que se inauguró ayer en el Acuario y permanecerá abierta hasta el próximo 18 de octubre.
La muestra, promovida desde la Shark Alliance y apoyada por la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios, pretende «concienciar a la población sobre el beneficio que aportan los tiburones a las costas y evitar su maltrato», explicó la responsable de Pedagogía, Yolanda Fernández.
De hecho, uno de los ejercicios más sangrientos que se lleva a cabo con los escualos es la amputación de sus aletas, una técnica denominada «finning». «Tenemos la intención de recoger el número suficiente de firmas para que esto deje de suceder», apuntó Fernández, que denuncia «la excesiva matanza de tiburones en las costas españolas».
«España es el país europeo donde más tiburones se asesinan porque se piensa que son peligrosos y también donde más se practica el "finning"», recordó. El más afectado por estas matanzas es el tiburón blanco debido a «su mala fama y capturarlo es una especie de trofeo para los pescadores», señaló.
Con esta Semana, el Acuario pretende demostrar que «los tiburones son necesarios para el medio ambiente, son especies depredadoras, pero imprescindibles», aseguró Yolanda Fernández. Para lograr este objetivo, se han instalado una serie de vitrinas en las que se muestran dientes, huevos de tiburón, o crías, así como material bibliográfico y educativo. «Lo hemos obtenido de los ejemplares que se han muerto, de manera natural en el Acuario», aclaró la joven.
Entre las actividades programadas se encuentra la proyección de un DVD que explica la técnica del «finning» y un concurso de dibujo para los más pequeños. Además, durante dos días a la semana, los visitantes podrán ver cómo comen los escualos. «El año anterior logramos que se dejaran de capturar el tiburón zorro y el pez martillo; esperamos lograr un resultado similar», dijo la encargada de Pedagogía. Aunque existe un público al que ya se tienen ganado: los niños.
«La gente es mala porque le corta las aletas a los tiburones para comer y a mí me da mucha pena», aclaró la pequeña Abril Buenaposada, de cuatro años, mientras dibujaba un fondo marino plagado de tiburones. Junto a ella, sus hermanas, Margot y Eugenia explicaban sus pinturas. «Nos gustan mucho los tiburones y no les tenemos miedo», aseguraron.
Como ellos, numerosos niños pasarán estos días por el Acuario gijonés con la intención de conocer más a un animal, al que todos aseguran «querer mucho». «Todos el mundo debería saber que son buenos», concluyó Abril.
El Colegio de Veterinarios de Asturias celebró ayer en el Real Club Astur de Regatas de Gijón, la festividad de su patrón, San Francisco de Asís. Este año recibieron la medalla de oro del colegio la científica Margarita Salas Falgueras y el presidente de Caja Rural de Asturias, Román Suárez Blanco. De derecha a izquierda, Román Suárez Blanco, Paz Fernández Felgueroso, Armando Solís, Aurelio Martín y Margarita Salas.