Han pasado cincuenta años desde que dos de las parejas protagonistas de esta semana contrajeron matrimonio. Y hace unos días volvieron a renovar votos. María Esther Fernández Gancedo y Agustín Paciente lo hicieron en la iglesia del Cristo de las Cadenas, en Oviedo, aunque hace medio siglo los desposorios se celebraron en San Julián de los Prados. Con ellos estuvieron Esther, Ricardo, Elena, Luisa y Cecilia, sus hijos; además de sus nietos, Iciar, Sergio, Enar, Paula y Elsa. La jornada, que comenzó con una sorpresa en forma de coche de época y chófer, concluyó en un restaurante de las afueras de la ciudad vecina.
En Gijón también festejaron su larga unión Charo Noval Alonso y Jorge Argüelles Fernández. El matrimonio celebró el acto religioso en el templo de San Pedro, si bien antaño se habían dado el «sí, quiero» en San José. Sus hijos, Cristina, Rocío, Paloma y Jorge, además de Carlos y Paola, sus nietos, y la «tata», Isabel Sánchez, les arroparon ante el altar. Un viaje familiar por el Caribe culminará la celebración, que comenzó con una comida íntima.
En el Ayuntamiento cambiaron de estado civil Adriana Fuentes Álvarez y Jesús Benito Cortés. Actuaron como testigos María Cortés y José Antonio Fuentes. Él es funcionario y ella encargada de tienda que hace unos años dejó su profesión de cantante y actriz. Residirán en Madrid. El restaurante La Torre sirvió el banquete posterior al enlace. Desde allí, la feliz pareja partió rumbo a México.