M. IGLESIAS
Los vendedores ambulantes reclamaron, ayer, la apertura de un segundo mercadillo en la ciudad, que podría ubicarse en el barrio de La Calzada o en Montevil. Así lo explicó el responsable de la Cooperativa de Venta Ambulante del Principado de Asturias, Antonio Gabarri, durante la celebración del día del vendedor ambulante, que tuvo lugar en el Museo del Pueblo de Asturias.
En este sentido, el presidente de la unión de profesionales y trabajadores autónomos, Darío Ibaseta, dijo que «una ciudad como Gijón, que roza los 300.000 habitantes, debe tener un segundo mercadillo». Además, habló de un proyecto de rastro cubierto, que podría hacer las veces de polideportivo.
«Fue una idea que se nos cedió desde el Ayuntamiento de Fuenlabrada y que nosotros presentamos al Ayuntamiento gijonés», dijo Ibaseta. Por su parte, el concejal de Deportes, José Ramón Tuero, en calidad de representante municipal, no descartó la idea y dijo que «se está barajando la propuesta».
Además, el presidente de la Asociación de Vendedores Ambulantes de Asturias, Alejandro Silgado, pidió al Consistorio permiso para «abrir en agosto». «Es una de nuestras viejas demandas», señaló Silgado. Entre su quejas, también se encuentra la anulación de una normativa municipal. «No nos parece justo que cuando un comerciante comete una falta leve, se le retire el permiso de venta, porque es nuestro medio de vida», dijo.
Por otro lado, el presidente de la cooperativa del Principado, José Antonio Jiménez, denunció un descenso de ventas de hasta un 50 por ciento. «En otras crisis económicas nuestras ventas subían hasta un 80 por ciento; sin embargo, en ésta estamos peor que nunca», apostillo. Durante la jornada de ayer, se reunieron en el Museo del Pueblo de Asturias más de 500 puestos de venta procedentes de León, Asturias, Zamora y Cantabria.