A. R.
La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias no contempla en su integridad la reclamación que hacían los padres gijoneses -entre ellos el propio abogado, Mario Argüelles, y también Sabino González- ya que excluye de la indemnización el dinero que se pedía en concepto de «gastos materiales» derivados de haber matriculado a los hijos en un colegio privado. Los magistrados atendieron en ese punto la indicación de la Consejería, ya que se admite que respondió «a la propia decisión de los padres, omitiendo las plazas ofertadas por la comisión de selección», que incluyó que se les diera como alternativa la matrícula en otros centros concertados religiosos. En todo caso, a la Consejería le ha salido cara su cerrazón ya que los demandantes llegaron a ofertar a las autoridades educativas poner fin al recurso judicial con una compensación cifrada en 15.750 euros por cada familia. No hubo respuesta y, al final, el Principado pagará el doble. La sentencia es firme porque no ha habido recurso contra ella.