MICHAEL GOLDEN
Dibujante de cómics
María IGLESIAS
Apasionado de las nuevas tecnologías como «herramienta para facilitar el trabajo», el dibujante de cómic Michael Golden no tiene reparos a la hora de comparar a los puristas en el dibujo con «fanáticos religiosos». El norteamericano, enfrascado en numerosos proyectos laborales, mantiene la esperanza de que la cultura del tebeo estadounidense alcance, «con el tiempo» el nivel de Europa.
-Su dibujo se caracteriza por ser excesivamente minucioso en algunas ocasiones y conceptual en otras. ¿En función de qué decide cada técnica?
-Depende del proyecto. Cuando la propia obra requiere detalle, como las historias bélicas, o de ciencia ficción, uso un dibujo más detallado. Cuando trato la relación humana es cuando decido emplear un dibujo más dinámico y menos recargado. En los superhéroes o caricaturas empleo una línea más amplia, con más curvas y más estilizado porque no quiero confundir al lector.
-También diseña una línea de juguetes, ¿eso le ayuda a popularizar el cómic?
-Sí, ayuda muchísimo. Con los juguetes he accedido a todas las bases del mercado.
-¿Qué piensa del problema con los derechos de autor que existe en EE UU?
-Es un poco complicado, es todo una cuestión de negocios. Como creador tienes que llegar a un compromiso contigo mismo, es decir, a cuánto estás dispuesto a renunciar por conseguir lo que sea con tu obra. Si trabajas en Marvel, o DC, ya sabes lo que hay, todo es suyo. No tiene nada malo, si eres capaz de trabajar bajo esos parámetros.
-¿Está EE UU por debajo del nivel europeo?
-Reconozco que la situación en Europa es muy distinta, porque aquí se aprecia y respeta mucho más el trabajo del autor y hay una separación entre el autor y el lector. Mientras que en EE UU los cómics los hacen fans para fans. Eso es una relación un tanto incestuosa que lleva a que el producto se devalúe en calidad.
-¿Las películas de superhéroes benefician o perjudican al cómic?
-No creo que tengan ningún efecto, ni para bien, ni para mal. Tienen una entidad propia que va más allá del cómic.
-¿Las nuevas tecnologías popularizaron el dibujo?
-Todo el mundo puede comprar Photoshop y fingir que lo sabe usar, pero la gente que lo sepa utilizar destacará, igual que la que sepa usar un pincel. Antes del Photoshop nada te impedía comprar un pincel y ponerte a pintar, pero eso no quiere decir que puedas bajar a la plaza del mercado y vender tus dibujos como si fueras Picasso.
-¿Qué piensa de los puristas?
-Los artistas que se creen puristas son ellos los que definen lo que hacen, para ellos arte es lo que hacen. Yo creo para los demás, no hago arte para mí , ni siquiera considero que lo sea porque eso no lo tengo que juzgar yo. Lo que yo hago son cosas para el resto, para entretenerles, pero no es algo que haga para mí, a diferencia de un purista. Ése es mi papel en la vida, crear cosas interesantes para los demás.