Miriam SUÁREZ
El expediente del «caso Blanco» va engordando. A la espera de que el juez que instruye la investigación sobre el ex arquitecto municipal apruebe nuevas diligencias, ya se ha incorporado al sumario la declaración que Luis Felipe Alonso Teixidor realizó en Madrid el pasado 2 de octubre. Alonso Teixidor es el redactor del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que ha dado lugar a la recalificación de terrenos en Cabueñes, entre ellos, la finca con la que Ovidio Blanco obtuvo un beneficio de 600.000 euros. Este periódico ha tenido acceso al escrito en el que el Juzgado de instrucción número 47 de Madrid resume su declaración, la séptima del procedimiento.
l ¿De qué conoce a Ovidio Blanco Suárez? «Era el arquitecto municipal de Gijón. Tuve con él una relación laboral, que se acabó cuando él pidió la excedencia en el Ayuntamiento (el 1 de enero de 2004)».
l ¿Cuándo entró usted en contacto con el Ayuntamiento de Gijón? «A finales de 2002, cuando contrataron la consultoría sobre temas urbanísticos que yo dirijo» para adaptar el PGOU a la nueva ley autonómica del Suelo.
l ¿Cuál era su cometido? «Yo era quien daba el visto bueno a los criterios de ordenación urbanística, la limitación de los suelos, el contenido de los mismos, que fueran urbanizables...».
l ¿Intervino Ovidio Blanco en la redacción del plan en cuestión? «No. Él proporcionaba criterios en relación al suelo urbano. Con el suelo urbanizable Ovidio no tuvo ninguna relación, y con el de Cabueñes, tampoco. Desde que fui adjudicatario del plan de ordenación hasta que se realizó no he tenido relación directa con Ovidio Blanco. Nadie de mi equipo se reunió con él, que yo tenga constancia, ni recuerdo ninguna observación relevante por su parte».
l ¿Quién tomaba las decisiones? «Se tomaban en mi estudio de Madrid. Y tengo que indicar que del equipo municipal, es decir, de concejales y técnicos, no recibimos ninguna corrección. Los primeros borradores se presentaron antes del verano de 2003 y, posteriormente, los presentamos de nuevo con los ajustes que íbamos haciendo. El Ayuntamiento únicamente nos proporcionó ideas cuantitativas sobre el posible número de viviendas, que no tenían referencia espacial».
l ¿Tenía Ovidio Blanco conocimiento de esas decisiones? «Las conoció cuando se presentaron ante el Ayuntamiento. Se hacían dos tipos de reunión: unas con el equipo técnico-jurídico y la concejalía de Urbanismo y las otras con el equipo de gobierno. Serían un par de ellas antes del verano de 2003 y otras dos posteriores. Cuando nos veíamos con Ovidio era en las reuniones con el concejal de Urbanismo (entonces, Jesús Morales) y, a veces, también con el concejal de Hacienda (entonces, Pedro Sanjurjo) y el equipo de gobierno (la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso)».
l ¿Sabía que Ovidio Blanco había realizado operaciones de compraventa con una de las fincas recalificadas en Cabueñes? «Jamás tuve conocimiento de esa finca. No me preocupaba la propiedad del terreno. Y Ovidio Blanco nunca hizo ninguna observación sobre los suelos urbanizables ni mostró interés por Cabueñes. Las relaciones fueron en temas de ordenanzas, suelos urbanos y problemas que surgían».
l ¿Por qué transformaron en edificable un ámbito rural como Cabueñes? «Nos planteábamos cerrar el espacio tradicional construido, tanto por el Oeste como por el Este. Conocía perfectamente la situación de la parroquia de Cabueñes y lo lógico era que esa zona tuviese hoteles y equipamientos. Quisimos darle intensidad, añadir nuevos servicios, hacer simbólico el cerramiento de la ciudad. La decisión de pasar de rurales a urbanizables esos terrenos de Cabueñes la tomamos en Madrid, nadie nos lo sugirió, ni el Ayuntamiento ni Ovidio Blanco».
l ¿Cuándo se enteró Blanco de que ese ámbito iba a convertirse en urbanizable? «Supongo que en las reuniones de finales de julio, o en septiembre u octubre de 2003».
l Su PGOU ha sido anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias por motivos medioambientales. «Se hicieron varias consultas con los servicios jurídicos del Ayuntamiento y no se hizo un estudio de impacto ambiental, pero nadie le dio excesiva importancia a eso. A partir del 2004 es cuando sí comenzó a dársele importancia».
l ¿Y el proceso de información pública, en el que también se detectan irregularidades? «La información pública previa se presentó el 19 de diciembre de 2003, y es aprobada por el Ayuntamiento en enero de 2004. Esa información pública va con una memoria y llevaría alguna cartografía, no recuerdo bien, pero no aportamos ningún plano que comprometiese el espacio. El Ayuntamiento nos remitió las alegaciones que se presentaron y los informes posteriores nos llevaron meses. Hubo reclamaciones en la zona de Cabueñes, a las que se dio respuesta. Aunque, desde el plan que se presentó al inicio y el que se presentó al final, prácticamente no se modificó nada».