El delegado del Gobierno, Antonio Trevín, volvió a referirse ayer al puerto de El Musel, su financiación y la posibilidad de conseguir nuevas ayudas de la UE en un momento en que también se habla de su utilización como puerto refugio. Trevín sostiene que esta nueva posibilidad, la de ser puerto refugio, no se plantea con el objetivo de lograr más fondos comunitarios. El delegado sostiene que la concesión de un crédito del Ministerio de Fomento para financiar los sobrecostes de la obra de ampliación portuaria «ha posibilitado la solvencia financiera suficiente para que las obras puedan desarrollarse sin paralización alguna». Pero esa solvencia, según Trevín, «no implica que la Autoridad Portuaria siga recurriendo a las vías europeas que considere precisas para la financiación de las obras». En todo caso, esas otras vías que se abran «no pueden unirse, en ningún caso, a un intento de captar fondos europeos para una finalidad diferente, como es el puerto de refugio».
Antonio Trevín recalcó de nuevo ayer que «se han resuelto definitivamente todos los problemas de financiación de la obra» y que el gran Musel estará finalizado en 2010. Además, acusó al PP de «intentar obstaculizar» la conclusión de las obras de ampliación, además de haberse opuesto a la regasificadora cuando gobernaba en España.