FRANCISCO GARCÍA
El Ayuntamiento ha salpimentado la cuidad con mensajes publicitarios de refuerzo de su marca turística. Se trata de una campaña con mucho salero, tal que si se da uno un garbeo por la zona del puerto deportivo y se acerca a la efigie de Pelayo, se puede leer a sus pies el lema «Aquí, visita al rey de espadas». Se desconoce dónde han ubicado los sesudos publicitarios el desfile en paños de la sota de copas, pero puede que el caballo de oros tenga atada la brida a la puerta de casa del ex arquitecto municipal. En Marqués de San Esteban han escrito sobre el suelo «Aquí, servimos la euforia con mucho hielo», de manera que se trata de un estado de ánimo en congelación. En la plaza Mayor el mensaje propagandístico explica que «Aquí, barres para el barrio», y uno se imagina a Tino Venturo con la escoba, arrimando el ascua a la periferia. La mayor evidencia de ese empeño publicitario es que Gijón es una ciudad la mar de salada, que se mantiene a rayas. Rojas y blancas, por supuesto.