A. RUBIERA
El Hospital de Cabueñes apura sus obras de ampliación y reforma. Unos trabajos que le han permitido dotarse de un nuevo edificio de más de 6.000 metros cuadrados (a los que hay que sumar la reforma y reorganización de otros 3.500 metros cuadrados ya existentes), y que posibilitarán que el centro sanitario gijonés disponga de un área cardiovascular, con unidad de hemodinámica, acorde a las necesidades del área V. Pero con el área del corazón han llegado engarzadas otras obras que permitirán mejorar espacios y servicios tradicionales. Es el caso de la cafetería del Hospital de Cabueñes, cuyas obras de adecuación y traslado a su nuevo emplazamiento (en la planta 1 del nuevo edificio) se concluirán este mismo mes.
La Consejería de Salud del Principado, igual que están haciendo la mayoría de gestores públicos en otros muchos hospitales del país, ha cedido a manos privadas el peso de la obra que le cambiará la cara al servicio hostelero del hospital gijonés. La inversión, lo mismo que el diseño final del espacio y el control de obra, ha corrido a cargo de Serunión, la empresa especializada que desde hace unos pocos años tiene la concesión de la cafetería del público y del personal en Cabueñes.
A cambio de una drástica reducción en el tradicional canon anual de explotación de la cafetería, y de un contrato de adjudicación del negocio por 10 años (antes las adjudicaciones eran por dos años), Serunión se ha hecho cargo de un proyecto que les ha supuesto una inversión de 1.510.174 euros, más IVA. El resultado se podrá ver en pocas semanas, cuando esté ultimada la ocupación de mil metros cuadrados en los que primará un diseño «moderno, que permita un servicio fluido y que a la vez dé sensación de confort y relax», explica Roberto Corcuera, director regional para el norte del área de sanidad de Serunión.
Si la inversión es grande, los números que mueven las cafeterías de Cabueñes -la de personal y la de visitantes- no lo son menos. Según las cuentas de la empresa, por ese centro, al que están adscritos 22 trabajadores, pasan más de 300.000 personas al año. A la demanda difícil de cuantificar que generan esos visitantes hay que sumar que sólo en atención a los médicos y personal del hospital se sirven en doce meses 15.500 desayunos, 32.500 comidas, 16.000 meriendas y 15.500 cenas.
Además de unas renovadas instalaciones -con una línea de autoservicio en estilo de diseño moderno, en color wengué y corian blanco-, la reapertura proporcionará nuevos servicios. Uno de ellos, el de la oferta alimenticia. «Las bases de comida que se van a ofrecer serán, básicamente, las mismas: menús con tres opciones de primero y segundo plato; aunque hemos pensado en ampliar la oferta de ensaladas, de productos saludables y también añadir un menú hipocalórico para ayudar a las personas que estén a dieta. Y en cuanto a los postres, se van a ofrecer más productos caseros, hechos en el propio centro», indica Corcuera.
Otra novedad tiene que ver con los servicios añadidos. En la cafetería, igual que ya ocurre en el hall de entrada al hospital, se instalarán pantallas planas que irán conectadas al sistema de avisos y control de colas del hospital para mantener informados a los clientes y al personal del centro.
«Cabueñes está metido en un proyecto estratégico de ampliación de instalaciones y servicios y como empresa de servicios nos pareció bien aportar nuestra experiencia a un plan donde, sobre todo, prima el concepto de ofrecer un servicio de cafetería moderno, adecuado a las necesidades del público y del personal», concluye Roberto Corcuera.