C. J.
La cita fue multitudinaria pero el viento amagó con hacer de las suyas. Hasta 1.200 leoneses participaron ayer de los actos del fin de fiesta de San Froilán y la Virgen del Camino de la Casa de León en Asturias y que tenía como principal atractivo el colorido desfile de pendones por el paseo del Muro. Los porteadores de los 76 pendones y pendonetas desplazados a la ciudad se vieron obligados a luchar contra el viento en su recorrido, con algún que otro susto.
«Creímos que alguno se caía contra los cristales del Ayuntamiento», advertían los organizadores. Pero no hubo que lamentar ningún daño y los pendones avanzaron en su paseo frente a la bahía «haciendo virguerías» contra el aire unos, y otros, con el corazón en un puño ante el esfuerzo de los porteadores por mantener erguidos sus pendones. Algunos llegaban hasta 15 metros de altura.
La jornada comenzó con la tradicional concentración de pendones en la plaza Mayor, donde asturianos y leoneses compartieron bailes. De la parte gijonesa, el grupo floclórico «Los Xustos» fue el encargado de servir el último aperitivo festivo a los leoneses. Desde la comunidad vecina se desplazaron el responsable del área de Cultura de la Diputación de León, Marcos Martínez Barazón y el presidente de la Asociación de Pendones del Reino de León, Bernardo José Gutiérrez.
La eucaristía previa en la iglesia de San Pedro sirvió para rendir pleitesía a su santo patrono y a la Virgen, cuya imagen llevaron a hombros las mujeres de la Casa de León por el paseo del Muro. Fue en el inicio del colorido desfile frente a la bahía.
A término de estos actos, los asistentes, desplazados en 16 autobuses a Gijón para participar de las celebraciones, volvieron a reunirse en torno a la mesa en una comida de hermandad en la que se rindió un cariñoso homenaje al matrimonio formado por Lupicinio Aláez González, «Lupi», y Aurorífica Rodríguez Robles, «Ica», por tratarse de los socios más veteranos. Ambos recibieron un marco de plata de la Virgen de Covadonga y un afectuoso reconocimiento de los responsables de la Casa de León en Asturias que ven su devoción a las tierras leonesas un modelo a seguir para el resto de socios de la entidad.
El colectivo también tuvo un detalle para el presidente de la Asociación de Pendones, obsequiado con un hórreo de plata por su esfuerzo en mantener en pie esta tradición. Este año han logrado duplicar la participación de pendones y pendonetas en el desfile.
El Ayuntamiento de Gijón también quiso arropar a los leoneses en la celebración de sus fiestas patronales. Fue el concejal de Deportes, José Ramón Tuero, protagonista días atrás como pregonero de las fiestas de la Casa de León, quien acompañó a la entidad en estas fechas tan especiales. Tuero fue alcalde del municipio leonés de Mansilla de las Mulas antes de ocupar su escaño en Gijón. Junto a los socios de la Casa de León en Asturias disfrutó del corro de lucha leonesa celebrado en el polideportivo de Mata Jove. Los asistentes tenían el corazón dividido entre esta actividad y el encuentro del Sporting con el Athletic de Bilbao, en San Mamés, dando fe así de que leoneses y gijoneses comparten idéntica devoción por su equipo.