EDUARDO SALUEÑA
Un año más la Sociedad Filarmónica de Gijón inicia su temporada de conciertos, buscando ofrecer a sus socios una amplia y variada oferta musical sin preocuparse exclusivamente de aquellos nombres consolidados en el ámbito interpretativo, sino también de las jóvenes promesas del panorama contemporáneo. Ayer tuvo lugar el concierto inicial (el número 1.491 del total de su trayectoria) a cargo del «Trío Fernando Sor». Debido a la reforma del teatro Jovellanos, los conciertos de la Sociedad se celebran en el salón de actos del Centro Municipal Integrado de Pumarín Gijón-Sur.
Esta pequeña formación está integrada por la mezzosoprano madrileña María Pía Moriyón, el tenor veneciano Daniele Gaspari y el guitarrista trevisano Mauro Zanatta, autor también de la gran mayoría de transcripciones para voz y guitarra del repertorio confeccionado por el trío. Su programa estuvo integrado por composiciones españolas e italianas del siglo XIX (principalmente) y la primera mitad del XX. Pía Moriyón defendió el repertorio español, ejecutando con gran soltura obras como las «Siete canciones populares españolas» de Manuel de Falla (sobre las que destacaron la delicada nana y la rítmica jota) o una selección de tonadillas de Enrique Granados. Por su parte, Gaspari presentó ligeros problemas en sus cuerdas vocales, como manifestó durante el concierto (haciéndose visible, sobre todo, en los registros más agudos). Sin embargo, su impecable presencia escénica y la expresividad de su interpretación lograron elevar su revisión de algunas piezas de Tosti, Leoncavallo o Puccini, llegando a alcanzar el clímax de su actuación con «E lucevan le stelle», de la «Tosca» de Puccini (interpretada fuera de programa como bis). Pía Moriyón optó por la célebre habanera de «Carmen» de Bizet como propina, incorporando así una visión de lo hispánico muy reforzada por el gusto francés decimonónico. También hubo dúos, como el nocturno «L'aurora» e «Il guramento», ambos de Donizetti. Sin embargo, tímbricamente las voces dieron mejor resultado por separado que en estos dos números, donde no llegaron a empastar del todo y faltó más fluidez. El maestro Zanatta ofreció una sentida interpretación durante todo el recital, si bien al comienzo se mostró algo más rígido y frío (sobre todo en Falla), brillando en sus dos momentos a solo: con las tres canciones catalanas de Miguel Llobet y «Mallorca», de Albéniz.
Con una calurosa acogida se inició esta nueva temporada de conciertos de la Sociedad Filarmónica de Gijón. La próxima cita musical tendrá lugar el 30 de noviembre, a cargo del dúo formado por Avri Levitán (viola) y Roi Shiloa (violín).