M. C. / M. S.
El consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, valoró ayer el comunicado de Fomento señalando que «de unas declaraciones o comentario que se hizo al calor de una comparecencia parlamentaria se dedujeron cosas que se desbordaron en las conclusiones que se dejaron ver en los medios. El ministro de Fomento, al ver cómo había trascendido esa noticia, tuvo que salir al paso, pero tampoco hubo que presionar en absoluto».
El Consejero distinguió, en el caso de El Musel, entre acoger barcos en apuros y ser puerto refugio: «En un momento determinado, con la profundidad que tiene, puede ser un puerto refugio, pero otra cosa es que oficialmente sea un puerto refugio y eso hoy se desmiente tajantemente». Esto es, «si en caso de catástrofe pasara un barco por ahí y se recogiera, es algo que hizo toda la vida el puerto de El Musel, pero no en el sentido que se quería dar».
Por su parte, la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, opinó que «esto era un debate en el aire, sobre cuestiones que no se habían puesto encima de la mesa» y «no procede seguir rizando el rizo». Según explicó la mandataria local, «existe una regulación que dice que todos los puertos deben estar en más o menos condiciones de acoger un barco en situación de peligro. Y eso se ha ido deformando».
Felgueroso calificó de «absurdo» el planteamiento del PP de que se hace un puerto refugio «para obtener mayores fondos de la Unión Europea. Niego absolutamente que haya existido un trueque». La Alcaldesa no dejó pasar la oportunidad de responder a las críticas del alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, que instó al PSOE a que presente este asunto en su programa electoral: «Son majaderías, tonterías». De Lorenzo insistió ayer en que «los socialistas tienen un problema bien gordo con El Musel. Han batido el récord mundial de los sobrecostes y además la caída de fletes, también récord entre los puertos españoles, hace innecesaria la costosísima inversión realizada». El alcalde de Oviedo añadió que «lo que más me sorprende es que no hay ni una sola voz crítica en el PSOE, pero como diría el inolvidable Alfonso Guerra, el pesebre tira mucho».