M. IGLESIAS
«El Ayuntamiento de Gijón está cumpliendo escrupulosamente el convenio que tiene pactado con los trabajadores de Infantil». El concejal de Educación y Cultura, Justo Vilabrille, zanjó ayer con estas palabras la polémica surgida con los empleados de las escuelas de bebés, quienes planean llevar al Consistorio local a los tribunales por no cumplir lo acordado en el convenio.
Según CC OO y UGT, este pacto reconocía para los trabajadores, a partir de ahora, el convenio colectivo municipal, con las retribuciones y beneficios sociales propios de la categoría. Sin embargo, Justo Vilabrille niega la existencia de dicho acuerdo, al asegurar que «el convenio de referencia plantea una relación contractual con el Ayuntamiento, pero sus retribuciones corren a cargo del convenio establecido con la Federación Asturiana de Concejos (FAC), UGT y CC OO». Vilabrille, quien realizó estas declaraciones antes de mantener un encuentro con las distintas entidades que participan en el programa «Gijón por la lectura», aseguró que presentarán en los Juzgados lo que «sea necesario».
La plantilla de estas escuelas de Infantil mantiene una situación particular desde hace tiempo, puesto que tiene contratos firmados con los respectivos ayuntamientos asturianos, aunque no se los considera funcionarios municipales de plenos derechos.
Sin embargo, el pasado martes CC OO y UGT mantuvieron una asamblea para solicitar que se cumpla el acuerdo firmado con los representantes municipales en 2008, por el cual se reconocían a los empleados los mismos derechos que un trabajador municipal. Según la plantilla de Infantil, el Ayuntamiento se ha negado a hacerse cargo del pago por «dificultades económicas». La diferencia salarial entre el convenio de 2002 y el que pactaron en 2008 ronda los 7.000 euros anuales por trabajador. Por otra parte, Vilabrille mantuvo ayer un encuentro con las diferentes asociaciones que promueven la lectura para impulsar nuevas iniciativas.