A. RUBIERA
Un niño gijonés de 3 años, Alejandro Roces Moré, alumno de Infantil del Colegio de la Inmaculada, falleció en la madrugada de ayer en el Hospital de Cabueñes a causa de lo que los especialistas sospechan que ha podido ser una sepsis meningocócica, la forma más grave y letal de lo que popularmente se conoce como meningitis.
El pequeño Alejandro, que durante el día no dio muestra alguna de la enfermedad e, incluso, asistió a clase con normalidad, llegó a las urgencias de Cabueñes en torno a las cuatro de la madrugada y dos horas y media después murió a causa del fallo multisistémico que le produjo la gravísima infección.
Fue su madre la que se percató de madrugada, durante el sueño del niño, que éste se mostraba inquieto y que tenía una fiebre muy alta, de más de 40 grados; además, le habían aparecido algunos pequeños puntos rojos en algunas zonas del cuerpo. Tras hacer una llamada de consulta a las urgencias del centro de salud de El Llano y describir el cuadro, los sanitarios pidieron a los padres que llevasen al pequeño de manera urgente a Cabueñes.
Los facultativos del hospital fueron conscientes desde el primer momento de la gravedad debido a que, como ocurre sólo en algunos casos de infección meningocócica, en éste se estaba cebando en el pequeño y estaba generando, de una forma muy rápida y virulenta, una reacción de coagulación general de la sangre, con el consiguiente fallo de órganos.
El fallecimiento del pequeño Alejandro Roces Moré generó una alerta sanitaria, como es habitual en estos casos. Salud Pública facilitó al colegio de instrucciones que se hicieron llegar a las familias y también se convocó una reunión informativa durante la tarde con un especialista sanitario, para que los padres y madres pudieran despejar dudas. Las autoridades han recomendado que mantenga las clases con normalidad, y a las familias que no dejen de enviar a sus niños de Infantil al centro. A los compañeros del curso de Alejandro, más de 70 niños de primero de Infantil, se les va a administrar en su mayoría un antibiótico (a través del pediatra) como medida de quimioprofilaxis, igual que a su familia.
Esas medidas de prevención, según los expertos, no son en absoluto necesarias para quien no haya tenido un contacto muy estrecho con el niño. Por ejemplo, no son necesarias para hermanos de compañeros de aula del fallecido, algo que preocupaba ayer a muchas familias, ya que la supervivencia del germen (que se contagia a través de secreciones de la faringe y nasales) fuera del organismo es muy limitada. Como medida añadida, además, durante la mañana de ayer el centro extremó la limpieza -con lejía- y la ventilación del aula, elementos de juego y las zonas comunes donde podía haber estado el niño el día antes.
A falta de que el cultivo de sangre pueda determinar el tipo de bacteria, los especialistas casi dan por descartado que pueda tratarse del meningococo C -el único para el que hay vacuna- ya que el niño había sido puntualmente inmunizado.
Amelia González, directora general de salud pública, manifestó ayer su enorme pesar por el fallecimiento del pequeño Alejandro, hijo único del matrimonio gijonés formado por Tino Roces y Alejandra Moré. Sobre la situación actual de la meningitis en Asturias, Amelia González indicó que «igual que ocurre con la gripe, se rige por ondas epidémicas que suelen coincidir con la temporada gripal. Es posible que éste sea uno de los primeros casos de la temporada y lo dramático es que haya sido tan fulminante en un niño tan pequeño. Pero eso no significa que tengamos que prever que esta temporada vaya a ser de más casos ni más graves de lo que es habitual», afirmó. En Asturias suele haber cada temporada entre 20 y 30 casos de meningitis y sólo unos pocos letales.