R. GARCÍA
El aumento de las medidas sancionadoras y el incremento de la vigilancia policial han logrado, en palabras de la concejala de seguridad ciudadana del Ayuntamiento de Gijón, Begoña Huergo, mejorar las prácticas de los conductores locales. La edil gijonesa ofreció ayer algunos datos que corroboraron su afirmación. En Gijón, desde que los radares fijos multan a los que sobrepasan los límites de velocidad permitidos, los conductores han levantado el pie del acelerador. Mientras que en junio de 2008 los gijoneses circulaban por ciudad a una media de 50,12 kilómetros por hora, en el mismo mes de 2009 esta media se redujo hasta los 44,51. Huergo, que expuso estos datos durante la inauguración del primer encuentro de «Ciudades para la Seguridad Vial», mantiene de esta manera su apuesta por políticas «eficaces» aunque en ocasiones estas fórmulas no sean «muy populares». «La seguridad no entiende de precios», afirmó.
Un repaso a las estadísticas de alcoholemias también arroja datos esperanzadores. En el año 2008 los agentes de la Policía Local realizaron 11.840 controles de alcoholemia tras los que se multó a 1.202 infractores. En este 2009 -con datos hasta el 31 de agosto- se han realizado 14.644 controles y han resultado multados 861 gijoneses. El porcentaje de infractores ha bajado, por tanto y según el Ayuntamiento, de un 10 a un 6 por ciento.
La apuesta por la seguridad vial desde los ayuntamientos es una clave de futuro, según los participantes del encuentro nacional. No en vano, es en las ciudades donde más accidentes se producen. La realidad la puso sobre la mesa el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que pese a no estar presente en la cita de la Feria dejó sus consideraciones grabadas en un vídeo. Según el Ministro, el pasado año se produjeron en las ciudades españolas 49.000 accidentes en los que hubo que lamentar 5.000 heridos graves y 634 fallecidos. Los cascos urbanos congregan más del 50 por ciento de los accidentes que se producen al año. La solución pasa, según el responsable de Interior, por el aumento del civismo: «Hay que cambiar el concepto que tenemos de ciudad hacia un modelo más sostenible en el que se use cada vez más el transporte público y se aumenten de esta manera las cuotas de seguridad vial».
En la misma línea se manifestó la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso. La regidora destacó la importancia del transporte público en la ciudad y citó los valores básicos con los que se debe trabajar en materia de seguridad vial: «la educación y la planificación del tráfico en las ciudades».
En ese mismo contexto de las zonas urbanas los elementos más vulnerables, y por tanto los que más protección necesitan, son los peatones y los motoristas. Según los datos que maneja el subsecretario del Ministerio del Interior, Justo Zambrana, «representan al 80 por ciento de los fallecidos en los accidentes de tráfico que se producen dentro de los cascos urbanos».
Una vez planteados los problemas llegó el momento de las soluciones. Durante toda la jornada de ayer más de medio millar de expertos nacionales debatieron en el Palacio de Congresos sobre seguridad vial aportando propuestas de mejora. La idea de realizar el encuentro, auspiciado por la Federación Española de Municipios y Provincias y la Dirección General de Tráfico, partió hace varios meses del Senado. El objetivo es claro: llegar a «soluciones compartidas» intercambiando ideas y proyectos. El encuentro finalizará hoy con la intervención, entre otros, del director general de la DGT, Pere Navarro.