J. MORÁN
El PP de Gijón estudia llevar a los tribunales a José Miguel Bernardo Rodríguez, «la persona que manifestó haber encontrado en un contenedor documentación que dijo pertenecer a Francisco Álvarez-Cascos». A raíz de aquel hallazgo, en abril, Cascos ha denunciado a Pilar Fernández Pardo -como presidenta local del partido- ante la Agencia de Protección de Datos y ante el Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP. La dirección del PP de Gijón manifestó ayer que «José Miguel Bernardo es secretario general de Izquierda Republicana de Asturias» y que ha exhibido el «extremismo de los postulados de su organización política, de carácter radical, enfrentados al ideario del PP».
Por su parte, Álvarez-Cascos reaccionó también ayer ante este anuncio del PP y señaló que «no tiene más que una finalidad intimidatoria contra José Miguel Bernardo, que no ha denunciado al PP y se ha limitado a hacerme llegar un archivador de documentos; es un ciudadano honesto al que no conozco personalmente, pero espero conocer». Cascos agregó que «a la indignidad de la señora Pardo, por la que yo trasladé mi ficha a Madrid, para no depender de esa señora en nada, añado ahora el calificativo de su cobardía moral». El ex ministro subrayó que «es a mí a quien tiene que dedicar sus denuncias, y saldré en defensa de Miguel Bernardo si es necesario».
Por último, el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, terció ayer en el conflicto al indicar que la denuncia de Cascos contra el PP le causaba «cierta sonrisa», e indirectamente retó al ex ministro: «Siempre hubo un rumor» sobre su retorno a la política, pero «afortunadamente se impone que nunca ha sido candidato».