M. SUÁREZ
La empresa adjudicataria de la obra de mejora de El Humedal y la Acerona ha vuelto a vallar uno de los mosaicos de Bernardo Sanjurjo que acababan de ser renovados. Este pavimento ornamental se cierra de nuevo al paso después de que, el pasado miércoles, el propio artista y los técnicos municipales comprobaran in situ que el material elegido resbala con la lluvia. A raíz de ese control, se ha decidido aplicar un tratamiento que refuerce los niveles de adherencia.
«Las obras en proceso de ejecución hay que testarlas para mejorar el resultado todo lo posible. Y es lo que estamos haciendo», indica el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo. En este caso, «se eligió un día lluvioso para valorar el comportamiento de los materiales y se observó que, como el pavimento es muy pulido, se producía una acumulación de agua poco segura», explica el edil socialista.
Lo que se hará ahora es «tratar el mosaico -hecho a base de mármol y granito- para darle una rugosidad que facilite el drenaje del agua y garantizar que sea seguro pisarlo», incide. Que el pavimento ornamental era resbaladizo ya lo advirtieron los propios viandantes el pasado mes de agosto, cuando Bernardo Sanjurjo y el concejal de Urbanismo visitaron las obras de renovación de los mosaicos de El Humedal, incluidas dentro de los llamados «planes Zapatero». Entonces se pensaba que no habría problemas y que la lluvia incluso resaltaría los materiales elegidos.